La clásica despedida al verano. La despedida a unos meses llenos de sol, olor a mar... Todos los veranos tienen momentos mágicos, los cuales nunca olvidamos y siempre recordamos rodeados de nuestras mas preciadas amistades. Hasta en invierno nos acordamos del verano; Sobre todo cuando llueve, o cuando no sale ni medio rayo de sol durante quince días como suele pasar en San Sebastian, o simplemente cuando nos miramos nuestras pálidas caras y sus mofletes enrojecidos al espejo. Y es ahora, cuando termina el verano, y empiezan los días de lluvia, cuando tenemos que empezar con nuestra terapia depresión post-veraniega. ¡Vamos que solo nos quedan unos 6 meses de xirimiri, niebla y chaparrón!
1 comentario:
Ya lo extraño.
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